Juegan blancas
En esta posición, correspondiente a la partida Horowitz-Kevitz, disputada en Nueva York en 1931, el conductor de piezas negras tuvo que abandonar tras una precisa jugada de las blancas, ya que tras ella la derrota era inevitable.
En esta posición, correspondiente a la partida Horowitz-Kevitz, disputada en Nueva York en 1931, el conductor de piezas negras tuvo que abandonar tras una precisa jugada de las blancas, ya que tras ella la derrota era inevitable.
Esta posición se produjo en la partida Alatortsev-Boleslavsky, disputada en Kuibyshev en 1942. En ella las negras consiguieron ventaja decisiva mediante un conocido tema táctico basado en la fragilidad de la situación del monarca blanco.
Basándose en un conocido tema táctico presente en esta posición las blancas se hicieron con la victoria en la partida Milov-Efimov, correspondiente al torneo de Porto San Giorgio de 1996.