En la partida Dobosz-Lorscheid, correspondiente a la Bundesliga alemana de 1991, se llegó a esta posición en la que, basándose en la indefensa posición del monarca negro, las blancas se hicieron con la victoria mediante una secuencia táctica irrefutable.
En la sexta ronda del Open Aktiv Alliancen de 1999 se llegó a esta posición en la partida Danielsen-Aagaard (Taastrup, 1999). En ella, con hábil maniobra táctica, las negras lograron ganancia de material decisiva.
A la partida Shalnev-Shpilker (Donetsk, 1971) corresponde esta posición que, vista de forma muy superficial podría parecer que las negras tienen controlada por la ventaja de material que atesoran, pero la realidad es que los sacrificios realizados por las blancas han ido destinados precisamente a conseguir una red de mate basada en la combinación de distintos temas tácticos, y que llevaron a cabo de forma irrefutable para anotarse la victoria.
Tener dama de ventaja es en muchas ocasiones una ventaja definitiva, y en esta posición, correspondiente a la partida Pohle-Uschold (Bayern, 2001), no es una excepción. El reto es saber realizar la ventaja en victoria, y si es posible hacerlo en el número más preciso de jugadas sin dar opciones al rival, como hizo el conductor de piezas negras en esta partida.