
Juegan blancas
En esta posición correspondiente a la partida Grandelius-Wiedenkeller (Orebro, 2013), las blancas realizaron las jugadas precisas, basándose en la combinación de varios temas tácticos, para conseguir clara ventaja.
Solución y partida
En esta posición correspondiente a la partida Grandelius-Wiedenkeller (Orebro, 2013), las blancas realizaron las jugadas precisas, basándose en la combinación de varios temas tácticos, para conseguir clara ventaja.
Solución y partida
Cuando un rey sale a pasear por el tablero en el medio juego tiene muchas posibilidades de que le ocurra lo que ocurrió en esta posición de la partida Mabbs–Bernegger (Islington, 1971), en la que el rey blanco se vió atrapado en una red de mate de la que no pudo escapar.
Solución y partida
Ambos bandos tienen piezas amenazadas en esta posición de la partida Browne-Sigurjonsson (Lone Pine, 1975). Sin embargo es el turno de las blancas, que encontraron el camino táctico que le ofrecía la situación de las piezas negras para conseguir ventaja definitiva.
Solución y partida
En la partida Mieses–Prokes, correspondiente a la tercera ronda del torneo de Viena de 1907, las negras no valoraron suficientemente las amenazas de su adversario y buscando sólo atacar se encontraron en una situación de red de mate, perdiendo así la partida.
Solución y partida
En esta posición de la partida Damljanovic-Nikcevic (Herceg Novi, 2000), a pesar de la igualdad de material, las blancas encontraron recursos tácticos para conseguir ventaja definitiva.
Solución y partida